Dossier Antropología, Cuerpo y Movimiento - Hacia una epistemología corpórea, por Julia Broguet, Yanina Mennelli y Manuela Rodríguez. Área de Antropología del Cuerpo. Escuela de Antropología. UNR.

Antropología del cuerpo

La Antropología del cuerpo propone una confrontación con la tradición de pensamiento racionalista y dualista Aunque en una fecha tan temprana como 1936, el antropólogo francés Marcel Mauss propuso que las “técnicas corporales” de cada cultura fuesen objeto de estudio antropológico, no fue sino hasta la década de 1970 que la “Antropología del Cuerpo” comenzó a delinearse como un campo de estudio específico, y en las décadas siguientes se profundizaron los debates en torno a las perspectivas analíticas utilizadas en este nuevo campo. Esta relativa negación del cuerpo, o mejor dicho su tardía revalorización, se vinculó al predominio de enfoques dualistas del sujeto que enfrentaron los términos: razón/cuerpo y pensar/percibir, entre los cuales la filosofía de Descartes fue determinante. De esta manera, durante la Modernidad el cuerpo concebido como opuesto al alma, a la mente o a la razón pasó a ser el término no valorado de una relación en la que el “ser” se definía por su capacidad de pensar, y el pensamiento como valor supremo. Este racionalismo, dualista y hegemónico en el pensamiento occidental moderno, hizo que el cuerpo fuese considerado un mero “objeto” que se “posee”, y por ende podía ser disociado del verdadero “ser”, en tanto se esperaba que la razón o el alma ejercieran control sobre la materia corpórea y sus siempre “sospechosos” impulsos. Esta larga tradición de pensamiento incidió fuertemente en las ciencias sociales, postergando la aparición de estudios que se ocuparan de las corporalidades en la vida sociocultural. Seguir leyendo.

Este artículo se encuentra publicado en: Revista INQUIETA n°8, año IV, Rosario.

 

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